Ganó antes de jugarlo: Bolivar 0 The Strongest 4

Por Juan Manuel del Valle

La victoria clásica en manos académicas, con la soberbia faena de Ferreira, significaba el posible final de una buena etapa. Etapa dulce de 2011; título del Adecuación, incluido.

Variantes obligadas por suspensión –Frontini, Edemir Rodríguez, por sumar cinco amonestaciones y Cardozo, expulsado- y Campos desgarrado y obligado a brindar anticipadamente, anticipaba dificultades para Ángel hoyos en su propósito de rearmar su equipo.

Si esto era poco, la discusión de Lórgio Álvarez, tras una discusión que le marginarían –no estuvo ni en la banca de suplentes- completó un panorama lapidario.

Había que mantener la ventaja del sábado (2-0). Y no había forma. La situación ameritaba reformar la defensa e improvisar. ¿Mantener o cambiar el sistema? Lo primero. Resultado: goleada en contra (4-0)

 ¿A quien se le ocurrió colocar de stopper a Abdón Reyes que no tiene el menor oficio de zaguero Centro?.

A quien se le pudo ocurrió posicionar a un jovencito de titular en un clásico –Siquita- al que pudo haber quemado?  En buena hora, el joven yungueño demostró ser habilidoso y anímicamente fuerte. Zampieri, nervioso, hizo jugar a su cuadro con 10 hombres.

Sin duda, Ángel Guillermo Hoyos mostró un nivel de desesperación alarmante. Falló en la alineación celeste, y adiós posibilidades de copa Sudamericana.

En las dudas y errores del cordobés, The Strongest ganó el clásico de anoche antes de jugarlo. El Tigre variaba de hombres sin improvisar: Gerson García por Parada (ambos defensores) y Ramallo en lugar de Chamagol González (un delantero por otro). No presentaba lesionados y la desesperación era de su rival. En lo previo todo estaba en orden en filas gualdinegras. No fue perturbado por ningún sismo.

Así fue el partido. Strongista de principio a fin. The Strongest le cambiaba papeles a Bolívar. El equipo necesitado de triunfar contragolpeaba. Los aventajados atacaban. Y en ese contrasentido, los hombres de Mauricio Soria conseguían un triunfo amplio y la clasificación a la Sudamericana. Y la Sudamericana se puede cambiar por Libertadores si ganase el Apertura.

Agazaparse para responder con presición en velocidad. Con intérpretes a la altura de la exigencia. Con una soberbia tarea de Escobar -dos goles, uno mejor que otro- y Chumacero, corriendo, jugando y anotando el cuarto tanto. Triunfo con garra. La garra atigrada no es cuento. Está respaldada por la historia.

Si llegase a perder en semifinales ante Oriente a lo mejor no se sufrirá tanto. Para The Strongest, ganarle anoche a Bolívar con fútbol rotundo, fue como anticipar la nochebuena: picana, sidra y panettone.

Pero la fiesta puede ser completa. Si los pupilos de Soria se imponen a los refineros y al vencedor de Universitario- San José, rivales ganables. El ánimo está en alza y en juego creció, aunque sea por lo que transmiten Pablo y Cuma, los ídolos actuales.