Columna de Coco Vidaurre: Acerca del premio por la entrega: el caso Real Potosí

Debemos temerle a nuestros propios actos, a nuestra reacción a nuestro equilibrio, cuando al comenzar la noche imperial se enfrenten Real Potosí vs Flamengo. Tras la entrevista que realizamos a Claudio Pierrot de Radio O Globo de Brasil nos damos cuenta que tal y como el león de las alturas atraviesa un momento complicado para rearmar la estructura, el flamengo también cuenta con sus propias interrogantes.

La defensa central no acabo convenientemente el campeonato brasileño y su principal artillero Deivid de Souza no atraviesa el mejor momento de su carrera, porque sino con un rendimiento equilibrado el equipo de Vanderlei Luxemburgo hubiera salido encabezando la tabla con un campeonato en los brazos, sin embargo se quedo en el cuarto lugar.

Si hay algo que comparar, entre ambos equipos es que en los partidos primordiales, ambos desperdiciaron oportunidades, al empatar y perder cotejos vitales para pelear los primeros lugares: en el caso de Real Potosí como confiesa Centurión existió bajón anímico en los principales líderes del plantel, el alma del equipo quedó desdeñada por una falta de entrega incondicional en los partidos y toda la plantilla lila se encontró con vacaciones anticipadas.

Me he planteado en este análisis, partir de las palabras de Henry Williams Lapcick cuando se reincorporaba al equipo para encarar una intensa pretemporada el miércoles. El asumía que no es necesariamente la distancia económica ni institucional, la que separa al Flamengo de Real Potosí, sino que es la predisposición de los jugadores para enfrentarse a las condiciones que puedan presentarse en el partido las que definen el partido. Acertadamente planteaba que si agrandaban la imagen del rival (el Flamengo) desde el inicio, el match ya está perdido por uno o dos goles, cuestión que paradójicamente se resuelve antes de que se escuche el pitazo inicial.

El juego basado en la actitud y el empeño ha resultado en equipos del fútbol nacional (el caso del apertura 2011 con un The Strongest aguerrido es inolvidable) porque tal y como en el teatro, no es necesariamente el talento el que sea valedero en plena función, sino la entrega, porque de otro modo el “cumplir por cumplir” otra vez haría escarnio de los hinchas esperanzados del pueblo lila, los cuales más allá del resultado buscarán que los magos del esférico se den íntegros se jueguen la vida más allá de sus limitaciones ¿para qué disputar un partido y más aún pelearse una clasificación a la primera fase de la Copa Libertadores sino existe la voluntad de creer en nosotros mismos? se preguntarán con astucia de por medio varios de los jugadores del equipo de Real Potosí.